El presidente de Colombia, Alvaro Uribe, y un centenar de empresarios iniciará, en los próximos días, una visita a China en busca de inversiones, para luego trasladarse a Japón, donde tratarán de enmendar los lazos económicos alterados por el asesinato de dos ejecutivos de compañías japonesas.
Colombia vuelve sus ojos a China, más por atraer mayores inversiones que por aumentar la oferta de productos exportables.