Economía

Combustibles impulsan el elevador del costo de la vida y alimentan la inflación


Lineth Martínez, oriunda de la provincia de Chiriquí, se mudó a la capital para probar suerte.

Ya instalada, logró conseguir un empleo como recepcionista ganando $500 mensuales, dinero que le sirve para pagar el arrendamiento, comida, en fin, cubrir sus necesidades básicas.

También procuraba separar su pasaje para visitar a sus padres intercaladamente en sus días libres. De hecho, intenta optimizar su presupuesto al máximo para viajar con frecuencia.

Malas noticias. Fiel al dicho que reza "al que madruga Dios le ayuda", la chiricana se dirige a su trabajo en su democrático bus; al lado, una pasajera murmura: "la vida está dura y ahora se viene un nuevo aumento". A todo eso, Martínez no le prestó atención por estar pendiente de que no se le pasara la parada.

 

Sentada en su puesto, prende una televisión antigua en la que solo puede escuchar la narración de los hechos actuales, cuenta la interiorana que en compañía de su habitual tasa de café mañanera se enteró de que el pasaje iba a aumentar a causa de la escalada del petróleo.

Pensó que, al igual que en años anteriores, se trataba de algunos centésimos, cuando las autoridades anunciaron un ajuste adicional de 21% en la tarifa del transporte colectivo de ciertas rutas, no obstante, la realidad fue otra.

 

Esta vez se trata de un aumento de 5 dólares en el caso del expreso de medianoche que toma Martínez para transportase a Chiriquí. Ahora tendrá que pagar 20 dólares, cuando antes la tarifa era por 15 dólares.

"Quiere decir que si no tengo en mi bolsillo $40 no puedo viajar ida y vuelta a Chiriquí", exclamó la usuaria.

 

Teme que este aumento surta efecto en otras áreas vitales para sobrevivir en la quincena.

Alimentos.
Su deseo cayó en oídos sordos . Y es que el panorama nada alentador muestra que en enero de 2011 los panameños pagaron $284.42 y en febrero $285.77, es decir, $27.98 y $30 adicionales en el orden planteado, para comprar los artículos de la Canasta Básica Familiar de Alimentos (CBFA) para 4 integrantes, según datos del Ministerio de Economía y Finanzas.

Pero este fenómeno no es casual, ya que la escalada en los precios de los alimentos se viene registrando desde hace cinco años , cuando un panameño promedio invertía 196.86 dólares para abastecer su despensa, mientras que el año pasado tuvo que utilizar 255.40 dólares para adquirir los 51 productos que integran la canasta básica, que dicho sea de paso no incluyen los artículos para el aseo personal.

Esta variación representó un aumento de 30% o un equivalente de $58 adicionales para una familia de cuatro personas, según las estadísticas de la Autoridad de Protección al Consumidor y Defensa de la Competencia (ACODECO).

Para algunos especialistas, estos resultados no tienen nada de impresionantes. Por ejemplo, David Saied fue el único economista que a principio de año se atrevió a vaticinar que la inflación podría rebasar el 7% al cierre de este año, a pesar de los cuestionamientos que recibiera después.

"Todos me decían que era una proyección muy exagerada, pero probablemente vamos a sobrepasar ese porcentaje", enfatizó.

Hoy estamos viendo que, producto del incremento del precio del barril de petróleo a nivel mundial, el impacto inmediato se sintió en la tarifa del transporte colectivo. Ahora, los usuarios tendrán que sacar de su bolsillo 21% adicional para pagar el nuevo pasaje que cobran los buses de ciertas rutas.

De seguro que esa persona a mediano plazo no va a soportar la avalancha inflacionaria y, en su búsqueda de alternativas, considerará solicitar un aumento salarial para mejorar su condición de vida.

Una vez que las empresas ajusten las convenciones colectivas, no le quedará más remedio que traspasar ese gasto al consumidor final.

En conclusión, vuelve la espiral hacia arriba, sostiene Saied.

El año pasado, para este mismo tiempo, la inflación en el país se encontraba en 2%. Ahora vemos que los índices de precios consistentemente se encuentran por arriba del 5%.

Autoridades.
El Gobierno no concuerda con las estimaciones de Said, pues considera que cada quién analiza el comportamiento de los indicadores bajo su propio juicio.

Sin embargo, por el giro que ha dado el precio del barril de crudo, el cual llegó a cotizarse la semana pasada en $112, están evaluando cambiar la inflación que a principio de año se calculó en 3% al cierre de este año, para reprogramarla en 4.5%, aproximó Frank De Lima, viceministro de Economía. El hecho de que el dólar esté perdiendo su poder adquisitivo, se convierte en otro punto en contra.

Según Saied, la mejor forma de saber cuánto cuesta el dólar realmente es si se compara con la onza de oro y que actualmente se cotiza en los mercados internacionales en $1,400.

Dijo que hay otro factor que está influyendo. Se pregunta el economista que por qué la inflación de los Estados Unidos se encuentra en 2%, mientras que la de Panamá se encuentra al doble.

El mismo Saied procede a responder a su pregunta. Aduce que la demanda interna está sobrecalentada. “Por un lado, el sector privado está creciendo sin parar al igual que la inversión pública a niveles nunca antes vistos”, explicó. Adicionalmente se está ejecutando la ampliación del Canal de Panamá.

Sostiene que estando en marcha todos esos proyectos y cada uno halando los mismos recursos, la demanda dinámica provoca variaciones ascendentes en los índices de precios.

Para Raúl Moreira, presidente del Colegio de Economistas de Panamá, explicó que existen varios factores que han incidido en este comportamiento.

En primer lugar, el incremento del precio del petróleo, el aumento del salario mínimo y la reforma tributaria que, entre otras cosas, incrementaron el Impuesto de Transferencia de Bienes Corporales Muebles y la Prestación de Servicios (ITBMS) al 7%.

“Si no se toman medidas urgentes, el problema coyuntural que incrementa el precio del combustible a nivel internacional, terminaría en aumentar de manera permanente el precio de los bienes, servicios y alimentos que adquirimos”, indicó el economista.

Estas situaciones son excusas bien aprovechadas por los intermediarios, quienes, según Yakarta Ríos, presidenta de la Asociación Consumo Ético de Panamá, en parte son los responsables de que los panameños tengan que comprar más caro.

Ríos detalló que no existe una regulación en los precios por parte de las autoridades, y en este sentido adelantó que varios gremios de consumidores estarán llevando próximamente una propuesta sobre este tema al Ejecutivo.

La falta de una política agropecuaria fue otro punto que señaló Pedro Acosta, presidente de la Unión Nacional de Consumidores y Usuarios de Panamá. “No hemos visto en los últimos 20 años verdaderas políticas de producción y mucho menos los resultados”, señaló Acosta.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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