La tendencia de precios de la Secretaría de Energía indica que a partir del próximo sábado los combustibles volverán a sufrir un nuevo incremento y que sería el cuarto en los últimos dos meses.
La gasolina de 95 octanos podría subir 5 centésimos y quedar en $3.64, la de 91 octanos aumentaría 6 centésimos ubicándose en $3.50.
Mientras el diésel bajo en azufre se incrementaría 5 centésimos para llegar a costar $3.53.
Según las autoridades, los precios son influenciados por las fluctuaciones del mercado internacional, cuando el crudo se ubica por encima de los 100 dólares producto de la crisis que se vive en Libia.
El analista del sector de los hidrocarburos, Harry Quinn, señaló que en el mercado internacional también existe mucha especulación que obviamente influye de manera negativa a todos los países del mundo, sobre todo a los totalmente dependientes de la importación de petróleo.
Mercado internacional.
Tras dos jornadas consecutivas a su precio más alto en dos años y medio, el petróleo de Texas logró bajar ayer en Nueva York el 0.39% y cerrar a 105.02 dólares por barril, ante las noticias que apuntan a que las fuerzas opositoras libias podrían negociar la salida de Muamar el Gadafi del país.
Al cierre de la sesión en la Bolsa Mercantil de Nueva York, los contratos de futuros del Petróleo Intermedio de Texas (WTI) para entrega en abril restaron 42 centavos por barril (159 litros), por lo que rompieron así con dos días de ascensos que llevaron al crudo a niveles que no se veían desde finales de 2008.
Sin embargo, el descenso de ayer no evitó que el petróleo de Texas encadene ya cinco jornadas consecutivas por encima de la barrera de los 100 dólares por barril.
En la estabilización de los precios del "oro negro" influía decisivamente la noticia de que el Consejo Nacional de Transición Interino (CNTR) de Libia podría renunciar a la persecución criminal de Muamar el Gadafi si abandona ya el poder.