A raíz de la situación que se dio con los pilotos y la Comisión del Canal parecen existir en el ambiente ciertas dudas sobre la estabilidad y manejo correcto de los bienes y recursos con que cuenta el Canal de Panamá. Miembros de la Junta Directiva han mencionado la posibilidad de privatizar algunas áreas de servicios y estructuras del sector.
Las leyes no permiten utilizar estas instalaciones para otras funciones que no estén exclusivamente relacionadas con el tránsito de naves. Con la reversión del Canal, por lo tanto, la culminación del período de vigencia del tratado que rige sobre la forma de administrar la vía, la Comisión del Canal realiza estudios para definir qué áreas puede comercializar.
Con la construcción del Canal en 1914, los Estados Unidos realizaron inversiones sustanciales para desarrollar una infraestructura de servicios que sustentará al personal que trabajaba en la vía.
Por muchos años ,la Zona del Canal funcionó como una especie de "ciudad-empresa", con la Compañía del Canal y el Gobierno de la Zona del Canal fungiendo como dueños y operarios de todos los elementos de su economía.
La implementación de los Tratados Torrijos-Carter (firmados en 1977 por el general panameño Omar Torrijos y el entonces presidente estadounidense Jimy Carter), la Compañía del Canal transfiere y liquida todos sus activos no relacionados con el tránsito de naves.
Adicionalmente, la Compañía del Canal es reemplazada por la Comisión del Canal de Panamá, una agencia del gobierno de los Estados Unidos, a la que el tratado prohíbe involucrarse en actividades comerciales fuera de su bien delimitada misión.
Hoy, miembros de la Comisión del Canal consideran que en esta nueva etapa, el Canal debe administrarse de manera más comercial, "como una corporación eficiente, que brinde un servicio tan bueno o aún mejor que una empresa privada", manifestó Walter Luchsinger, director de la División de Desarrollo Comercial de la Comisión del Canal de Panamá.
Los ingresos del Canal provienen en su mayoría de los peajes y otros servicios a la navegación, como lo son pasabarcos, pilotaje y remolcadores. Durante 1997 los ingresos anuales por peajes solamente, ascendieron a más de B/.430 millones.
Adicionalmente, el Canal percibe ingresos de otras áreas no directamente relacionadas con el tránsito de naves. Las más importantes son: generación de energía eléctrica, venta de agua potable y venta de agua fría para refrigeración a entidades gubernamentales de EU y Panamá, y en algunos casos, a particulares residentes en casas de propiedad de la Comisión.
Durante 1997, el total de estos ingresos anuales, excluyendo los peajes, ascendió a B/.170 millones.
Luchsinger, explicó que en 1996 tres firmas de consultores fueron contratadas para realizar estudios sobre las posibilidades de desarrollo comercial para la Comisión del Canal. Estos consultores empresariales fueron Arthur Andersen, Louis Berger International y Booz-Allen & Hamilton.
En general, el trabajo de los consultores se dividió en dos fases.
La primera consistió en la identificación y evaluación inicial de todas las oportunidades de diversificación que el Canal estuviera en capacidad de explotar.
La segunda fase consistía en desarrollar e implementar ese marco de trabajo, con el objetivo de diversificar las actividades del canal y aumentar el valor agregado de la organización.
La segunda fase no se realizó por medio de los consultores. La administración canalera optó por desarrollar e implementar el marco de trabajo utilizando sus propios recursos.
Como parte de la reorganización, Luchsinger dijo que se estableció la División de Desarrollo Comercial en octubre de 1997 para crear una estrategia de crecimiento basada tanto en las propuestas de los consultores como en las recomendaciones hechas por unidades de la organización.
Durante este año de evaluación, entrenamiento y estudio de las capacidades y oportunidades existentes, la división ejecutó algunos proyectos. Uno de los más importantes es el Fondeadero de Cruceros de Gatún (antiguo Club de Yates de Gatún), los barcos pagan a la comisión una tarifa de muellaje y una tarifa por hora por la utilización de las lanchas.
Actualmente la división está finalizando la etapa de análisis de infraestructuras, equipos y recursos humanos de las áreas que han identificado como potenciales para realizar actividades comerciales como los servicios de remolcadores, astilleros y reparaciones industriales, centro de simuladores y adiestramiento marítimo e infraestructura de telecomunicaciones.
La División Industrial está ubicada en le área de Colón y se encarga del mantenimiento, construcción y reparación del equipo flotante y de las embarcaciones que son propiedad de la agencia.
Según la División de Desarrollo Comercial podrían ser utilizadas para ofrecer servicios de elaboración de partes metálicas, reparaciones en cubierta a barcos en tránsito y mantenimiento naval.
Adicionalmente la División Industrial cuenta con facilidades específicas como el Dique Seco y el "Sincroelevador" que podrían ofrecer servicios especializados de limpieza y pintura de cascos, reparaciones limitadas de tipo astillero.
El servicio de remolcadores cuenta con una flota de 20 unidades que asisten durante esclusajes, a lo largo del Corte Gaillard y en casos de barcos con problemas de navegación.
Un programa de mejoras de capital, ya en fase de implementación, va a resultar en la adquisición de cinco nuevas unidades que pasarán a reemplazar las más antiguas. Dos de las nuevas unidades llegarán en el año 2000, otra unidad en el 2002, y las dos restantes en el 2003.
La idea es desligar de las operaciones canaleras, las cinco unidades reemplazadas para el año 2003, para que presten servicios de remolcador a los puertos que se están desarrollando tanto en el Atlántico como en el Pacífico, especificó
Los puertos de Balboa y Cristóbal, por ejemplo, requieren de 1,280 y 1,622 operaciones de remolcador respectivamente, al año.
En cuanto a las comunicaciones la comisión tiene cuantiosas inversiones en equipo y cuenta con la infraestructura e instalaciones necesarias, posicionadas estratégicamente a lo largo del área canalera.
La comisión cuenta con sistemas aéreos de distribución de cables de fibra óptica a lo largo del área del canal, sistemas de ductos subterráneos, antenas de transmisión, derecho de vía y sitios remotos estratégicamente localizados para repetidoras de microondas, sistemas de radio móvil, y telefonía celular.
La Comisión del Canal analiza la comercialización de una porción del sistema transístmico de fibra óptica, derecho de paso, espacio e instalaciones en sitios estratégicos para instalación de antenas repetidoras de radiotelefonía celular, ancho de banda para telecomunicaciones para servicios de internet, televisión por cable, entre otros, por medio del alquiler de estos servicios a empresas de telecomunicaciones.
La Comisión del Canal cuenta además con un avanzado equipo de simulación para el adiestramiento marítimo y preparación de los pilotos. Este equipo es el único en Panamá y en la región de Centroamérica y el Caribe.
La implementación a nivel internacional de un nuevo código marítimo (STCW 95) abre la posibilidad de que se produzca una alta demanda por cursos con simuladores de puente como el que posee la comisión.
La comisión también analiza la posibilidad de comercializar el uso de este equipo mediante la creación de una entidad centralizada que se dedique a ofrecer adiestramiento en éste y otros tipos de simuladores que podrían adquirir en el futuro.
Actualmente la Comisión del Canal estudia más de 60 ideas diferentes sobre servicios y recursos con que cuenta el Canal y la posibilidad de su comercialización con algunas empresas locales.