Un estudio de Mercado (y de competencia)
Para esto se requiere mucha información estadística que en nuestro país no es fácil de encontrar, sin embargo, si nos mantenemos a la vanguardia de la información, podemos encontrar lo que buscamos en periódicos, revistas, la Internet, instituciones gubernamentales como ministerios y en universidades. Nos debe dar una idea de como esta compuesta la "arena" dónde deseamos incurrir, cuántos competidores hay, cuáles son los precios a los que se venden estos productos, cómo les esta funcionando el negocio a estos competidores, y cuál es el perfil del cliente potencial, entre otros.
En ocasiones si contamos con el presupuesto, podemos subcontratar estos estudios a alguna empresa que se dedique a brindarlos.
Una estrategia de mercadeo: en base a la información recabada, debemos decidir como vamos nosotros a vender nuestro producto o servicio. ¿Qué tipo de publicidad vamos a usar (TV, radio, periódicos, otros)? ¿ A qué precios podemos vender y tener un margen de ganancia atractivo? Y quizás lo más importante, ¿Cuánto vamos a gastar en esta campaña? No subestimemos el presupuesto comercial. El mismo no debe ser visto como un gasto. Una estrategia bien pensada y presupuestada es el trampolín necesario para lanzar nuestra compañía hacia la rentabilidad. Por esto, debemos tratar de juzgar nuestro presupuesto acorde.
No es bueno gastar demasiado, pero a veces por querer ahorrarnos unos centavos nuestro plan sufre innecesariamente. Este es el producto final de nuestro plan y debe ser un indicativo fiel de lo que podemos vender, el costo de ventas, y el tiempo que requerimos para lograrlas. Al hacer nuestra proyección, seamos lo más detallado posible: hagamos las proyecciones por mes y definamos exactamente cómo se están generando estas ventas: e.g. qué locales son las que generan las ventas, o qué vendedores, o distribuidores son los que nos están comprando.
Mientras más detallados seamos, mejor podemos reaccionar cuando la realidad del mercado no es exactamente la que proyectamos y tenemos tiempo suficiente para hacer cambios en caso de ser necesario.
Nunca subestimemos esa sección del plan de negocios titulada Plan Comercial.