Esto sería como "comprar huevo para vender huevo", indicó Iván Ríos, presidente de la Asociación de Comerciantes y Distribuidores de Víveres y Similares de Panamá (ACOVIPA).
La reacción de los comerciantes se da luego de que el ministro de Desarrollo Agropecuario, Guillermo Salazar, diera a conocer su intención de presentar ante el Consejo de Gabinete un informe tendiente a lograr una "congelamiento" de los precios del grano
Aunque el Gobierno adopte esa medida, no se va a resolver el problema, dijo por su parte el representante de la ACOVIPA.
Alfredo Betancourt, presidente de la Federación de Arroceros y Granos Básicos de Panamá, señaló que en contra de lo que se dice, los costos de producción han afectado el precio del grano.
En los últimos tres meses la bolsa de arroz de segunda de 5 libras subió de $1.64 a $1.94, mientras que el arroz especial de $1.90 a $2.10.
El año pasado los productores le vendian a los molineros el quintal a $12 a $13, y este año a $15.
El quintal de la semilla certificada en el 2006 costaba $32 y ahora se compra a $40.
Demasiados líderes, cuando evalúan respuestas a problemas difíciles, primero hacen la pregunta, "¿Es legal?" Creo que es la pregunta equivocada. En su lugar, uno debe preguntar, "¿Es lo correcto por hacer?"
Otro elemento esencial del liderazgo que he aprendido es poner en primer lugar a las personas (antes de la visión, antes de la estrategia, antes de las tácticas). Este elemento del liderazgo es descrito de manera formidable en un libro llamado "From Good to Great" ("De lo Bueno a la Grandioso") de Jim Collins.
El Sr. Collins cree que las mejores compañías se centran primero en subir a bordo a las personas correctas y en segundo lugar en asegurarse de que ocupen los empleos correctos.
Una vez logrado esto se ocuparán de la visión, la estrategia y las tácticas correctas. Centrándose en primer lugar en tener a las personas correctas en los puestos correctos en su organización, el reto de la motivación y la administración casi desaparece por completo.
Han habido muchas compañías con una visión atractiva. Pero de esas compañías, las únicas que triunfaron tenían grandes personas.
Los líderes también dan a su personal la libertad de tomar riesgos. Esto no es tan fácil como suena. Un mayor riesgo invita una mayor posibilidad de fracaso. Y el fracaso no es recompensado a menudo en las organizaciones.
Pero como he podido apreciar en mi propia vida, tomar riesgos nos lleva a menudo a obtener mayores recompensas. E incluso al fracasar hay mucho por aprender.
Como digo a menudo a los empleados de AMD: "Prefiero que les den una multa por exceso de velocidad que por estacionar mal el automóvil".