La crisis financiera mundial debilitó el comercio de productos agrícolas en la Unión Europea (UE) en 2009, que disminuyó su déficit en este ámbito, porque la caída de las importaciones fue superior a la de las exportaciones, según datos publicados por la CE.
El año pasado fue "excepcional" para el comercio agroalimentario de la UE respecto a temporadas anteriores, pues se produjo una reducción del 13% en el valor de las importaciones, mientras que el de las exportaciones experimentó un retroceso del 8%.
Por este motivo, el déficit en la balanza comercial alimentaria de la UE se redujo de los 8,000 millones de euros en 2008 a 2,500 millones en 2009.
En cuanto a las importaciones, la Unión es el principal comprador, de lejos y adquiere más productos alimentarios que EE.UU., Japón, Canadá, Australia y Nueva Zelanda juntos.