La Comisión aprobó esta concentración en 2004, pero el Tribunal Europeo de Primera Instancia anuló la decisión en 2006 en respuesta a la demanda de la asociación de discográficas independientes "Impala".
En aquel momento el Ejecutivo comunitario inició un proceso "extremadamente complicado de recogida de datos" para tratar de cumplir con la sentencia. "Esta investigación representa uno de los análisis más exhaustivos de información compleja jamás llevados a cabo por la Comisión en un procedimiento de fusión, y muestra claramente que no debe existir preocupación por la competencia en ninguno de los mercados afectados", aseguró ayer en un comunicado la comisaria de Competencia, Neelie Kroes. Respecto a los motivos por los que el Tribunal de Primera Instancia bloqueó la operación, la comisaria reconoció en rueda de prensa que, "aunque hicimos un buen trabajo de análisis, no logramos exponer adecuadamente nuestros argumentos a la corte".Para evitar situaciones como ésta en el futuro, agregó Kroes, "tenemos que ser muy cuidadosos y precisos" en las evaluaciones de las concentraciones y sus efectos sobre la competencia.Con su decisión, el Ejecutivo comunitario da luz verde a la compañía Sony BMG, grabación de las dos discográficas.
En su análisis, la Comisión ha examinado "con gran detalle" todos los mercados nacionales para la grabación en formato físico, y para las licencias de la música en formato digital.
La operación ha sido analizada después de que la fusión entre las dos empresas se ha completado.