Ante el incremento en los precios del combustible más de un consumidor tendrá que tomar una decisión. Mientras que algunos serán drásticos y decidirán hacer del auto un objeto "de lujo", es decir, sólo lo utilizarán los fines de semana, en ocasiones especiales o, en casos de emergencia, todavía hay quienes se arriesgan a seguir utilizándolos, y por ello, es necesario acogerse a ciertos criterios o trucos de ahorro, con el fin de que cubrir una necesidad no se convierta en un "dolor de cabeza" o un "hueco en el bolsillo.
Algunos consejos prácticos indican que lo principal es brindar un buen mantenimiento al automóvil, porque esto garantiza un ahorro de un 10%.
Partiendo de esta premisa tan fundamental, y para mejorar la manera de ahorrar combustible, también hay quienes recomiendan utilizar el transporte público en aquellas distancias cortas, para evitar el consumo innecesario de combustible y las aglomeraciones agobiantes (tranques).
Otra idea consiste en compartir el auto, así la gasolina que se gasta se reparte entre dos personas. Se dice que la utilización del vehículo particular es responsable del consumo de una cuarta parte del petróleo utilizado en todo el mundo.
Por ello, es conveniente llevar un control constante de todo el dinero que se gasta en combustible en cada periodo de tiempo, ya que algunas veces una pieza en mal estado puede estar provocando que se acelere el gasto sin darse uno cuenta.
En general, un auto en buenas condiciones, bien cuidado, ahorra por sí solo, y debe ser una de las principales recomendaciones a practicar.
Como el incremento en el combustible influye directamente en el costo de la energía eléctrica es recomendable empezar a administrar bien los recursos energéticos y contribuir al ahorro en mayor medida.
En las casas existen muchas formas en las que se puede colaborar para ahorrar energía eléctrica y realizar un uso eficiente de ella.
Una vivienda mínimamente equipada con aparatos eléctricos puede llegar a un consumo de energía superior a 1,6 kilowatios diarios aún en el caso de no estar habitada.