¿Sirven de algo las experiencias del legendario inversionista norteamericano Warren Buffet a los inversionistas panameños en el siglo 21? Probablemente sí, como se desprende de una reseña reciente del ciber-boletín Daily Wealth.
Buffet transformó un capital de 105, 000 dólares en una fortuna de más de cuarenta mil millones de dólares (equivalente aproximadamente a 3 veces el producto interno bruto de Panamá), convirtiéndose en el tercer hombre más rico del planeta. Buffet hizo su fortuna a través de inversiones en el mercado de capitales norteamericano. En su tiempo no existía la Internet ni las grandes posibilidades tecnológicas que, al menos en teoría, permitirían a un inversionista panameño duplicar su experiencia a la distancia, es decir, sin pisar el suelo norteamericano.
Hay dos puntos básicos de por medio. El primero, sentido de la oportunidad, y el segundo el interés "compuesto". "Sentido de la oportunidad" se refiere, en primer lugar, a estudiar y determinar cuáles son las compañías con las mejores perspectivas financieras a largo plazo. Esto usualmente significa compañías con crecimiento sostenido de ventas y ganancias, a su vez derivadas de un producto de gran demanda. En segundo lugar, significa esperar pacientemente el mejor momento para comprar sus acciones.
Este "momento" surge cuando los precios de las acciones de esas empresas disminuyen de manera sustancial a consecuencia de un problema coyuntural (como puede ser un escándalo, un error administrativo, o algo similar), o a consecuencia de una de las contracciones o "recesiones" que, periódicamente, afectan a la economía de libre mercado.
Uno de estos bajones cíclicos, y que Buffet aprovechó más que ningún otro, fue la crisis de 1974 a 1975, a la que también se le conoce como la "crisis del petróleo" y que fue precipitada por un conflicto militar en el Medio Oriente. Otro fue el bajón bursátil de 1987, en el marco del cual Buffet acaparó una cantidad importante de acciones de la Coca Cola.
El otro componente importante en el caso de Buffet es el concepto del rendimiento o interés "compuesto".
Gracias al aumento del valor de las acciones adquiridas, y a los dividendos generados por estas acciones, Buffet ha logrado obtener una tasa de rendimiento promedio superior al 20% anual desde 1965. Al acumular semejante tasa ganancia de cada año, el crecimiento compuesto eventualmente significa que el capital inicial se duplica cada cinco años o menos. Por ejemplo, si usted empieza con una inversión de $10, 000 y obtiene un rendimiento de 20% promedio por 20 años, usted tendrá al final del período $380, 000. Si la inversión es de $12, 000, tendrá al final $756, 751. Aún si usted obtuviese un rendimiento de solamente 10% por año, llegaría a cumular una gran suma a largo plazo. En suma, además de un capital inicial, un inversionista necesita estudiar pacientemente la escena bursátil y esperar el momento propicio para invertir.
Y luego, esperar, también con paciencia, el efecto de la composición a largo plazo.
Warren Buffet nació en 1930 en Omaha, Nebraska. Hijo de un corredor de bolsa y de un miembro del Congreso.
Repartió periódicos para ganar algo de dinero y esto probablemente despertó su interés en los medios de comunicación, donde hizo posteriormente varias inversiones acertadas, incluyendo el Washington Post.
(*) El autor es profesor de economía en la Universidad de Panamá y socio de Consultores del Istmo (consultoresdelistmo@lycos.com).