Francia recibió dos malas noticias económicas, por el crecimiento decepcionante de su Producto Interior Bruto (PIB) en 2005 y un déficit comercial récord de 26, 459 millones de euros, que pone en entredicho la competitividad del país.
La ralentización de la economía francesa, con un crecimiento limitado al 1.4% el pasado año, fue más importante de lo previsto por el Gobierno -que esperaba del 1.5 al 2%-, según los datos preliminares comunicados por el Instituto Nacional de Estadística (INSEE) en su estimación "precoz".
El INSEE estimó que en el cuarto trimestre el PIB subió sólo un 0.2%, lo que convierte en un espejismo la afirmación del Ejecutivo de que desde el segundo semestre se había iniciado una recuperación, que se sustentaba el repunte del 0.7% contabilizado entre julio y septiembre.
Francia tuvo un superávit de 8, 258 millones de euros en sus intercambios comerciales con España y de 8, 439 millones.