El Banco Central Europeo (BCE) puede detener la extensión de la crisis financiera del continente con compras “previsibles, no limitadas” de bonos italianos y de otros gobiernos, dijo ayer domingo el presidente portugués Aníbal Cavaco Silva.
“El BCE tiene que ir más allá de una interpretación estrecha de su misión y debe estar preparado para una intervención previsible en el mercado secundario, no como ha hecho el banco central hasta ahora”, dijo er Cavaco Silva en una entrevista en la sede de Bloomberg en Nueva York.
El mandatario afirmó que es improbable que los gobernantes actúen con la rapidez suficiente para encontrar soluciones.
“Tiene que ser un prestador de último recurso”, dijo Cavaco Silva, que tiene 72 años y como primer ministro de Portugal presidió en 1992 la firma del Tratado de Maastricht, que allanó el camino para la moneda común.
“Tiene que ser una intervención, previsible, no limitada”, aseguró.
Los rendimientos de los bonos italianos a 10 años treparon esta semana a un récord de la era del euro de 7.48% y superaron el nivel de 7% que llevó a Grecia, Irlanda y Portugal a buscar rescates internacionales.
Las tasas italianas a 10 años eran de 6.63%, luego de la exitosa subasta de letras a un año de ayer.