Subastas
- 70 millones de dólares se espera recaudar por medio de las 28 subastas que se harán este año.
- 453.6 millones de dólares han entrado al Estado por la venta de estos bienes desde que revirtieron.
Un total de 4,948 hectáreas revertidas se encuentran disponibles, de las cuales solo queda por subastar un 50%, sin embargo, son pocos los panameños que podrán tener acceso a ellas.
Según la Unidad Administrativa de Bienes Revertidos (UABR), en la subasta solo participan de uno a cinco ofertantes, los cuales probablemente están lejos de ser panameños asalariados, ya que los costos ascienden a cientos de miles de dólares.
Los primeros tres lotes subastados durante este año se adjudicaron por una suma total de $450 mil. Asimismo, las viviendas que se construyen en esta zona rondan el millón de dólares.
Y es que la mayoría de los terrenos disponibles (38%) están destinados a construir desarrollos residenciales o mantienen construcciones de este tipo, es decir, que según su zonificación, solo se pueden utilizar para este fin, aunque no se trata de cualquier desarrollo.
Vivir en las áreas revertidas podría costar hasta un millón de dólares. En el portal PanamáRealtor, uno de los más prestigiosos en cuanto a bienes y raíces, se ofrecen viviendas con precios de venta que van desde los $300 mil hasta el millón y medio de dólares, y en el caso del alquiler de vivienda, van desde los 1,050 hasta los 6,000 por mes.
A raíz de estos costos, estas áreas parecen continuar siendo limitadas para los panameños cuyos ingresos mensuales no compiten para adquirir un préstamo hipotecario de esta magnitud.
De acuerdo con expertos, quien desee adquirir una vivienda de este costo, debe devengar un salario por encima de los $3,000 y, según la Contraloría, solo el 2.1% de la población mantiene este ingreso mensual.
La economista Virginia Vergara recordó que hace años, las viviendas recuperadas por el Estado se les alquilaban a los panameños a precios accesibles, a la vez que esto generaba ingresos al país. Sin embargo, hoy día han sido desalojadas y dejadas abandonadas, lo que perjudicó a ambos lados. “El concepto de ciudad jardín y la biodiversidad existente es uno de los atractivos del área que, según la UABR, justifica la plusvalía a corto plazo que tienen los sectores dentro de las áreas revertidas”.
“El hecho de que se trata de lotes de superficie considerable, ya no vistos en la ciudad de Panamá, y de que son áreas cercanas a los parques nacionales, centros comerciales nuevos y las principales redes de transporte público, son factores que atraen el interés de los inversionistas”, agregó.
Área comercial
Por otro lado, el área comercial o empresarial disponible y calificada como posible generador de empleo es de solo el 14%.
A esto se le puede sumar el área calificada por la UABR como “suelos mixtos”, que representa 28.9% de las tierras disponibles y parte de ellas pueden ser usadas con fines comerciales.
La UABR informó que este despacho no mantiene un seguimiento del tipo de inversiones que se realizan en estas áreas luego de ser subastadas, sin embargo, sí se realizan “contratos de ventas con periodo de inversión”, mediante los cuales se obliga al comprador del terreno a construir en un tiempo estimado.
“Esta medida se toma porque la UABR debe velar por la verdadera inserción de los bienes revertidos al desarrollo nacional”, dijo.
De hecho, si se cambia la zonificación de las áreas residenciales, las zonas comerciales podrían aumentar, lo que elevaría los ingresos del Estado a través del cobro de impuestos.
No obstante, en la zona de Ancón, Corozal y Clayton se observan letreros en oposición a este cambio.
Por su parte, el viceministro de Reordenamiento Territorial –parte del Ministerio de Vivienda y Ordenamiento Territorial (Miviot)–, José Manuel Vázquez, comentó que durante la nueva administración no se ha realizado ningún cambio de zonificación.