¿Ha observado usted que al momento de pagar la cuenta en el supermercado ésta sobrepasa lo presupuestado? ¿Se ha preguntado usted por qué? ¿Se ha percatado si tiene alguna relación con la fecha de la quincena o si le sucede fuera de ella? ¿Ha analizado esta posibilidad?
La lucha por equilibrar el presupuesto familiar con la demanda de productos que satisfagan las necesidades básicas de alimentación, es el dilema que enfrenta cada semana o quincena la familia panameña para su subsistencia.
Esta sensitiva problemática la abordó Finanzas, debido a las múltiples quejas de lectores, la observación de casos en diferentes supermercados y las experiencias y estudios de las fuentes.
La entrevista a un grupo de consumidores reveló lo siguiente:
Rosaline considera que los precios de los productos de la canasta básica familiar suben y la calidad de éstos no es la que los usuarios esperan.
Por otra parte Carlitos, indica que "los precios en los productos de la canasta básica familiar no varían y asegura que los costos de estos productos en los supermercados del sector oeste no son distintos a los que tienen las cadenas de supermercados de la ciudad capital".
Explica además que las ofertas en los supermercados sólo se dan en productos que no están vinculados con los de la canasta básica familiar y manifiesta además que a veces sale más caro comprar en los minisuper.
En tanto la señora Serrano manifestó que "en las fechas de las quincenas hay variedad de precios, ya que en algunos se originan ofertas. Recalcó que después de los días posteriores al pago, los costos de los productos se incrementan hasta en B/.0.40, y se puede decir que la canasta básica familiar en los últimos años se ha incrementado centavo a centavo".
De acuerdo con Chavela, hay una variación, ya que en la mayor parte de la veces la libre oferta y demanda se impone, lo que provoca un aumento en los precios, y además fuera de los días de la quincena es más notoria el alza de los precios en algunos productos, los cuales varían entre los B/.0.10 y los B/.0.25 sin ningún tipo de explicación.
Añade que "el presupuesto ya no alcanza para efectuar las compras de los productos de primera necesidad, lo que indica que compras lo mismo y gastas más obligándote a comprar productos de baja calidad" y ha quedado demostrado que cuando las grandes cadenas de supermercados inician una guerra de precios, es la única manera de observar una disminución en ellos.
Otras personas como Eli, manifiestan que efectuar las compras fuera de los días de quincena provocan gastos adicionales, ya que no se compra todo lo que se necesita en una sola vuelta, puesto que la mayor parte de las veces en el transcurso de la semana se adquieren otros productos en las abarroterías, lo que ocasiona gastos considerables.
Señala además que los precios en el período del día de pago y los posteriores no varían mucho ya que gasta lo mismo en ambas fechas, demostrando que si el consumidor no ha planificado lo que va a comprar gastará más de lo previsto.
Leticia por su parte señala que le resulta mucho más barato realizar sus compras después del período de la quincena, ya que los precios de los productos tienden a bajar y se pueden escoger con más calma las cosas que el consumidor desea llevar.
A pesar de las múltiples opiniones sobre las compras efectuadas por los consumidores durante la quincena o fuera de ella, todos coinciden en que los precios en el mercado son fluctuantes por la libre oferta y demanda y el consumidor lo quiera o no siempre queda inmerso en esta lucha por el mercado.
Y queda claro que el consumidor es el que tiene siempre la última palabra sobre lo que desea adquirir o no a la hora de efectuar sus compras en los días de quincena, o los posteriores a esa fecha.
La Comisión de Libre Competencia y Asuntos del Consumidor (CLICAC), efectuó un estudio sobre el comportamiento de compra de los consumidores durante la época de quincena.
De acuerdo con el economista de la CLICAC, Eduardo Valdebenito, se tomaron en cuenta para la investigación las áreas de San Felipe, El Chorrillo, Curundú, Río Abajo, Pedregal, entre otros. Se tomaron cerca de 1,042 viviendas para llevar a cabo la investigación.
Señala la CLICAC que las familias panameñas adquieren sus productos de la canasta básica familiar según el tipo de establecimiento y el sector geográfico; el 61% de la población efectúa sus compras en los supermercados, mientras que el 21% adquiere sus productos en minisuper, el 10.6% en abarroterías, 4.8% en carros, carretillas, el 1.3% en mercados públicos.
Se indica además que el 66% de los lácteos son adquiridos en los supermercados, el 20.7% en minisuper, y el 11.3% en las abarroterías.
En tanto las carnes y el pollo en un 60.8% son adquiridos en los supermercados, el 24% en los minisuper, y 12.9% en abarroterías.
Señala el informe de la CLICAC, que el pescado es comprado en el 33% de los supermercados, en los carretilleros o carros de barriada compran el 23.5% y el 5% en el mercado público.
De igual manera los productos como cereales, grasas, legumbres y frutas, y misceláneos son adquiridos en su mayoría en los supermercados.
Señala Valdebenito que el estudio sobre el nivel de ingreso familiar por sector arrojó los siguientes resultados: en Ancón el ingreso familiar se encuentra en los B/.1,150.00, Bella Vista B/.2,530.00, Bethania registró que se tenía un ingreso familiar de B/.1,300.00, Juan Díaz y Pedregal, B/.573.00, Las Cumbres y Chilibre B/.600.00, Parque Lefevre y Río Abajo B/.597.00, Pueblo Nuevo, B/.2,050.00, San Felipe, Chorrillo y Curundú se encuentran en la escala de los B/.400.00, San Francisco con B/.830.00, San Miguelito B/.500.00, Santa Ana y Calidonia B/.350.00 y Tocumen y Pacora registraron un ingreso familiar de B/.387.00.