En la medida en que haya un mercado más activo de compra y venta de empresas, la economía se hace más eficiente , ya que las empresas tienen a su disposición fuentes alternativas de financiamiento para expandir sus operaciones, financiar su crecimiento, profesionalizarse y acceder nuevos mercados.
La mayoría de las empresas panameñas son familiares, y se manejan como tal. Pero a medida que crecen y/o perciben nuevas oportunidades, necesitan dinero para inversiones.
Una manera de captar fondos es a través de préstamos bancarios, pero estos tienen un límite. La otra es capitalizar la empresa trayendo a nuevos socios. Pero para poder tener el interés de inversionistas locales o extranjeros, estas empresas familiares tienen que poner su casa en orden en términos fiscales y contables. Ningún inversionista serio va a invertir en una empresa desordenada, pues la falta de transparencia e información puede traer consigo sorpresas negativas para el inversionista una vez éste haya entrado como socio.
Cuando una empresa busca abrirse a nuevos socios, tiene que poner su casa en orden, tiene que tener una estrategia clara hacia el futuro y debe ser manejada de manera profesional.
Todos estos factores son críticos para los inversionistas.