El banco privado de Caja Madrid, Altae, se convirtió ayer en la primera entidad bancaria condenada en España por los perjuicios de la quiebra de la entidad estadounidense Lehman Brothers.
En una sentencia conocida ayer, Altae fue condenado por un Juzgado madrileño a pagar 114,000 euros (más de $166,000) a dos clientes a los que no informó de las posibilidades de vender bonos de Lehman Brothers antes de su hundimiento.
En la sentencia, que ya ha sido recurrida por Altae, se considera que la entidad no cumplió "de forma diligente con la obligación de asesoramiento e información" que impone la normativa de Mercados e Instrumentos Financieros (MIFID), en vigor desde 2007 para aumentar la protección de los inversores minoristas.
Según la sentencia, Caja Madrid no suministró la "información concreta y necesaria" que requerían los clientes para decidir si vendían sus bonos de Lehman cuando plantearon esa opción, el 12 de septiembre de 2008, tres días antes de la quiebra de la entidad, con lo que se les privó de esa posibilidad.
Afirma que la gestora del banco “parecía no tener más información que el propio cliente”.