A partir de hoy y previo acuerdo del Estado con las petroleras operadoras en Panamá, las gasolineras deberán vender el galón de diésel a $3.80 y la gasolina de 91 octanos a $3.99.
Esto porque el Estado suprimió temporalmente el pago del impuesto de los combustibles a nivel nacional, la semana pasada, medida que permitirá que los precios de la gasolina de 91 octanos y el diésel no aumenten a nivel local.
Según describió Alberto Vallarino, ministro de Economía y Finanzas, en estos días libres las petroleras tendrán una “cuenta abierta” con el Estado, a fin de traspasarle al mismo, el costo real del galón de diésel y de la gasolina de 91 octanos.