El Gobierno del presidente Barack Obama confía en que el Congreso evitará una crisis fiscal a fin de este año si no se postergan las decisiones sobre gastos e impuestos, dio a conocer el secretario del Tesoro, Timothy Geithner.
En una presentación en el programa “This Morning”, Geithner se refirió al “abismo fiscal” que podría afrontar EE.UU. si antes de fin de año el Congreso no atiende un vencimiento programado de los recortes de impuestos y los cortes de gastos.
“Sería insostenible el aplazamiento de las decisiones cruciales sobre los gastos y los impuestos cuando la economía todavía sigue luchando por su recuperación”, dijo Geithner. “El aplazamiento causaría un gran daño a la economía”.
El secretario del Tesoro reconoció que una falta de acuerdo entre el poder ejecutivo y el Congreso en materia fiscal podría llevar a Estados Unidos a otra recesión, pero añadió que él confía en que “los responsables mostrarán más realismo acerca de lo que debe hacerse” para evitar la crisis.
Las reducciones de impuestos, promulgadas durante la Presidencia del republicano George W. Bush, debían expirar a fin de 2011 y, tras una puja política el Congreso aceptó extenderlas hasta después de la elección presidencial.