Luego de décadas de una creciente producción de crudo, Pemex ha enfrentado problemas en los últimos años para sostener la extracción de petróleo y gas, lo cual ha llevado a varios actores a considerar necesario hacer un cambio profundo en el sector para revitalizarlo. La producción de crudo en México tuvo en 2004 su mayor nivel, con un promedio de aproximadamente 3,4 millones de barriles diarios. A partir de 2005 comenzó a descender y actualmente se ubica en unos 2,5 millones de barriles diarios.
A diferencia de oficialistas y conservadores que ven indispensable la apertura al capital privado, la izquierda sostiene que sólo es necesario fortalecer a Pemex y dotarla de mayores recursos para invertir. La sesión en la Cámara de Diputados se inició la tarde del miércoles en un edificio alterno debido a que un grupo de diputados de izquierda entró al recinto principal y bloqueó los accesos, incluso con cadenas, para impedir el debate del proyecto.
Antonio García Conejo, diputado del izquierdista Partido de la Revolución Democrática, subió a la tribuna y comenzó a quitarse la ropa hasta quedar en calzoncillos en una manera de representar lo que a su juicio hace la reforma: un "despojo'' a la nación. El proyecto modifica la constitución y permite al gobierno otorgar contratos y licencias para la exploración y producción a empresas multinacionales, algo expresamente prohibido hasta ahora y que muchos mexicanos consideran tabú. La izquierda, que ha promovido protestas diarias en calles de la capital y frente al Congreso, había dicho que antes de discutirse en las cámaras la reforma debía someterse a una consulta popular. La energética es la principal pieza de una serie de reformas promovidas por el presidente Peña Nieto en sectores como la educación, el sistema fiscal y las telecomunicaciones. Sin embargo, la reforma aprobada va más allá de la que originalmente propuso el mandatario, al establecer mayores modalidades en las que la iniciativa privada puede participar en la industria petrolera. La iniciativa original del gobierno sólo consideraba contratos para compartir ganancias. La reforma establece también la creación del llamado Fondo Mexicano del Petróleo, administrado por un fideicomiso encabezado por el Banco Central y que manejará la riqueza generada por la renta petrolera. El grupo financiero Barclays consideró que una vez que se hayan hecho las adecuaciones a las leyes secundarias, los contratos con empresas privadas podrían materializarse hacia 2015 y los primeros flujos de inversión hacia 2016. En una nota analítica, Barclays estimó que la reforma podría contribuir en un 1,5% al crecimiento económico, con lo cual México podría tener tasas sostenidas de crecimiento de un 5%.
Una preocupación que han manifestado algunos es la corrupción en Pemex, que tiene un poderoso sindicato encabezado por Carlos Romero Deschamps, cuya familia ha sido exhibida en la prensa por su ostentoso nivel de vida. Pemex tiene un estimado de 155.000 empleados, de los cuales unos 101.000 son sindicalizados, según el Centro de Investigación para el Desarrollo. Romero Deschamps, quien también es senador por el oficialismo, estuvo inicialmente a favor de la reforma, que prácticamente no tocaba al sindicato. Sin embargo, en un cambio de última hora aprobado por ambas cámaras, se acordó remover al sindicato de su representación en el consejo de administración de Pemex. Romero Deschamps no votó al final. La reforma también incluye que deberán desarrollarse mecanismos para prevenir y castigar la corrupción en los nuevos contratos que se hagan.