La administración del presidente George W. Bush intensificó ayer sus apuestas con los legisladores indecisos en víspera de la votación, en la Cámara de Representantes, de la autoridad para la promoción comercial.
El presidente de la cámara, el republicano Dennis Hastert, de Illinois, admitió que la votación "será reñida", mientras que el demócrata Robert Matsui, de California, dijo en conferencia de prensa que "los republicanos, sencillamente, no tienen votos suficientes".
La autoridad para la promoción comercial -antes conocida como vía rápida- permite que el poder ejecutivo negocie acuerdos comerciales con otros países, que después el Congreso podrá aprobar o rechazar, sin introducirles modificaciones.
La última autoridad al Poder Ejecutivo que ha otorgado el Congreso expiró en 1994, y esto ha demorado las negociaciones para el establecimiento de un Area de Libre Comercio de las Américas, que el presidente Bill Clinton prometió a sus contrapartes durante la primera Cumbre de las Américas, en diciembre de ese año, y que debería inaugurarse en 2005.
"Basta con que miremos al sur de la frontera, del lado mexicano, para que veamos qué ocurre cuando no se cuida, en acuerdos comerciales internacionales, asuntos como los derechos de los trabajadores y las condiciones industriales", dijo Hilda Solís, demócrata de California.