L as grandes empresas de la industria automotriz proyectan nuevos récords en ventas, producción y exportaciones, al presentar sus novedades y llevar sus modelos a otros mercados.
En estos momentos hay una fuerte competencia mundial, alentada por una lenta pero optimista recuperación económica que fortalece el consumo.

Las estrategias son llevar modelos específicos que tienen más aceptación en determinados mercados, incluyendo las demandas por tecnologías más avanzadas.
De esta forma, los automóviles compactos, los motores eléctricos, los vehículos ahorradores y aquellos con extraordinarias prestaciones para consumidores más exigentes, se abren camino y se exhiben en los diferentes escaparates que congregan cantidad de público.

El año pasado, la producción mundial de vehículos alcanzó un total de 84.14 millones de unidades, un 5.3% más con respecto al periodo anterior, con una evolución muy divergente entre distintas regiones. Así, el crecimiento del 12.5% de América, del 7.7% de Asia-Oceanía y del 5.3% en África, contrasta con la bajada del 5.4% en Europa.
China repitió como primer fabricante mundial de vehículos con 19.27 millones de unidades; Estados Unidos consolidó la segunda plaza con 10.32 millones y Japón quedó tercero con 9,94 millones.







