El presidente Fernando de la Rúa ratificó ayer un recorte de gastos burocráticos pero dijo que la reducción en las jubilaciones será menor a lo anunciado inicialmente. De la Rúa dijo que había llegado a un acuerdo con los gobernadores de nueve provincias en poder de la Alianza oficial.
El presidente dijo que los funcionarios del Estado no podrán ganar más que el jefe de Gabinete, cuyo salario se estima en unos 4,000 dólares mensuales, como parte de la decisión de alcanzar el "déficit cero". "Se acabaron los salarios altos en el Estado", indicó el presidente, y dijo que no le temblará la mano para combatir la evasión y la corrupción.
El gobierno inicialmente decidió un recorte de las jubilaciones a partir de los 200 dólares mensuales, pero ahora el recorte alcanzará a los que ganan más de 300 dólares. Anticipó la posibilidad de que la baja tampoco alcance a las jubilaciones de 500 dólares. Los economistas coincidieron que el recorte de gastos en la burocracia estatal y de las provincias, como también de las jubilaciones, era la única salida para que la Argentina pueda intentar superar la crisis que la ha dejado sin crédito.