Según las mismas fuentes, el consorcio -compuesto por el Santander, el británico Royal Bank of Scotland (RBS) y el belga-holandés Fortis- ahora sólo está concentrado en recibir la aprobación de su oferta por parte del Gobierno holandés a mediados de este mes, uno de los últimos escollos de su propuesta por el ABN.
La llamada "cláusula de cambio material adverso" (CMA) se incluye comúnmente en las transacciones de compraventa de empresas y con ella se negocian las garantías que el vendedor otorga al comprador.
Según el memorando de la oferta presentada por el consorcio el 20 de julio, cualquier circunstancia que pudiera afectar a los negocios de ABN o a los bancos compradores permitiría invocar esa cláusula, aunque probar que procede hacerlo es "muy difícil", informa el diario "The Times".
De acuerdo con este diario, algunas compañías y casi todos los bancos de inversión negocian actualmente con sus abogados la posibilidad de acogerse a esa cláusula debido a la crisis crediticia mundial.
Home Depot, la cadena estadounidense de bricolaje y equipamiento del hogar, se vio obligada a admitir el mes pasado una rebaja en el precio de la venta de su división de distribución, por la que finalmente obtuvo 8.500 millones de dólares, frente a los 10.300 millones previamente acordados.
Sólo en Brasil, el grupo se ha fijado el objetivo de formar parte de los cuatro primeros en la industria automotriz y para ello prevé reforzar la red de sus dos marcas, crear rápidamente capacidades industriales suplementarias, aumentar la proporción de sus compras locales y reforzar su I+D localmente.
En Argentina, PSA ambiciona convertirse en el "líder indiscutible", dijo Streiff, quien espera multiplicar por cinco sus ventas en China para alcanzar ventas por un millón de vehículos.
Con esta perspectiva, el grupo, que está proyectando con su socio Dongfeng Motor una nueva implantación industrial y está realizando un estudio de viabilidad de una "joint venture" (empresa de riesgos compartidos) con el constructor chino Hafei, que podría permitir al grupo abrir una tercera implantación en el sur del país. En Rusia, el grupo se ha fijado como meta vender 100.000 vehículos en 2010 para alcanzar poco después los 300.000 coches.
El grupo lanzará en todos sus mercados 53 nuevos modelos en cuatro años, entre 2007 y 2010, de los cuáles 29 en Europa (18 renovaciones de modelos existentes y 5 nuevos).
Su ofensiva internacional pasa por vender 400.000 vehículos suplementarios en 2010 fuera de Europa.
Para ser más rentable, el grupo apunta a un margen operativo de entre el 5, 5% y el 6%.