Argentina ha notificado oficialmente a la Organización Mundial del Comercio (OMC) la petición del establecimiento de consultas con la Unión Europea (UE) y España, en relación con las restricciones impuestas por este país a la importación de biodiésel procedente de la nación sudamericana.
Fuentes diplomáticas informaron de que la solicitud se formalizó en una carta remitida a la OMC por el representante permanente de Argentina ante este organismo, el embajador Alberto DAlotto, en la que expone que la normativa aprobada en España en abril pasado sobre importación de biodiésel es discriminatoria.
La normativa es una orden ministerial que regula la asignación de producción de biodiésel para el cómputo del cumplimiento de los objetivos obligatorios de biocarburantes y que establece que para el mismo solo podrá tenerse en cuenta el biodiésel producido enteramente en plantas ubicadas en España o el resto de la UE.
El embajador argentino expuso ante la OMC que esta normativa y su aplicación “impondrán una discriminación entre el producto de origen europeo y el de otros orígenes, que implicaría una prohibición a la importación de biodiésel”.
Esto dejaría al producto argentino, según los representantes del país, “totalmente fuera del mercado”.
“Argentina entiende que la orden ministerial española infringe las obligaciones de este país (España) y de la Unión Europea contempladas en el Acuerdo General sobre Aranceles y Comercio (GATT) de 1994”, argumentó el embajador.
La medida española, agregó, es además “inconsistente” con el Acuerdo sobre Medidas de Inversión del Comercio (MIC).
El representante argentino subrayó que su país ha desarrollado desde 2007, uno de los sectores de producción de biodiésel más eficientes del mundo.