La mayoría de los consumidores en Alemania, han decidido seguir las recomendaciones de los políticos de castigar a los comercios y restaurantes que han aprovechado la puesta en circulación del euro para elevar sus precios y han optado por boicotear estos establecimientos
Según una encuesta representativa del instituto demoscópico “polis” que realizó por encargo de la agencia de noticias alemana “dpa”, un 84 % de los 1.012 consultados afirmó que evita las tiendas y restaurantes que, a su juicio, han abusado a la hora de hacer el redondeo.
Desde hace varias semanas Alemania está viviendo una verdadera campaña contra el abuso de precios, encabezada por el propio gobierno, que ha emplazado al consumidor a castigar a lo que denomina “ovejas negras”.
La ministra de Protección del Consumidor, Renate Künast, y representantes de la hostelería, el comercio y asociaciones de consumidores acordaron en una reunión celebrada en Berlín crear una página de internet, cuyo objetivo será recoger las quejas de los consumidores y ofrecer a los comerciantes la posibilidad de defenderse.
El comercio obtendrá además la posibilidad de explicar los motivos que le han inducido a subir los precios. Tras la reunión, Künast afirmó que la campaña tiene por objeto informar y no bajar los precios.
La ministra dijo que a la hora de discutir tampoco deben dejarse de lado los problemas que ha sufrido el comercio tras la crisis económica que ha causado un claro retroceso del consumo.