La organización europea de consumidores, BEUC, alertó ayer de los riesgos del Acuerdo para Comercio de Servicios (TiSA) que negocian actualmente la Unión Europea (UE) y otros 22 países, y pidió que la opinión pública se movilice para pedir más transparencia en el proceso como ha hecho con el TTIP.
"La negociación va en paralelo con la del TTIP (el acuerdo de libre comercio e inversiones que negocian la UE y Estados Unidos) y hay puntos en los que se solapan", indicó la directora general de BEUC, Monique Goyens, en una rueda de prensa.

"En cambio, la negociación del TiSA mantiene un perfil más bajo que el TTIP para la opinión pública, lo que da más oportunidades de que pueda incluir más puntos perjudiciales para los consumidores", agregó.
Ayer comenzó en Ginebra la decimoctava ronda de negociaciones del TiSA, mientras que el 1 de junio la comisaria europea de Comercio, Cecilia Malmström, presidirá una reunión ministerial de los países que participan en el proceso, la UE y 22 miembros de la Organización Mundial del Comercio (OMC) incluidos EE.UU., Canadá, Japón, México y Turquía-, que representan el 70% mundial del sector.
Goyens explicó que el TiSA, como el TTIP, forma parte de una nueva generación de acuerdos comerciales enfocados no solo en la eliminación de barreras o el acceso a mercados.
Acuerdo
Según BEUC, las negociaciones van de la mano con las del TiSA, por lo que considera que EE.UU desearía esperar a ver cómo se resuelve ese acuerdo de cara a que sirva de base a su negociación con la UE. En cambio, cree que la petición de intentar cerrar el TiSA este año "no se va a cumplir", ya que la CE está pidiendo "más tiempo".
Lamentan falta de transparencia en negociaciones
Además se están negociando reglas para imponer "test de necesidad" que tendrían que realizar los países antes de sacar adelante nueva legislación, lo que dificultaría o ralentizaría el proceso.
La organización lamentó la falta de transparencia de las negociaciones, en las que solo la UE y Suiza han ido publicando sus posiciones mientras se desconocen las de los otros participantes, de las que solo hay atisbos cuando se produce alguna filtración.
Por ello, instó a la sociedad civil a movilizarse para reclamar información como lo ha hecho con TTIP.