El consumo nacional crecerá en China un 13% en el año 2006, y será "uno de los principales factores para el crecimiento de la economía nacional", destacó ayer un responsable del aparato macroeconómico estatal a la prensa oficial.
Yao Jingyuan, alto cargo de la Oficina Nacional de Estadísticas (ONE), previó además que el PIB chino crecerá el 9.4%, en la línea por lo proyectado por otras instituciones gubernamentales.
El ONE desveló esta semana que el PIB chino de 2004 era un 17% más alto de lo que se consideraba hasta ahora, por lo que en realidad ascendió a 1.98 billones de dólares (1.68 billones de euros), y en 2005 el país podría haber adelantado ya a Francia y Reino Unido, erigiéndose como la cuarta economía mundial.
El experto, entrevistado por el diario económico estatal "China Securities Journal", destacó que seguirá habiendo algunas "contradicciones" en la macroeconomía china, como la sobreproducción de algunos sectores y el desequilibrio entre ingresos y gastos.
Para resolver algunos de los problemas estructurales, el experto recomendó una reforma del sistema de precios de las fuentes de energía, hasta ahora monopolizado por el Estado.
Pero además, es necesario que los ingresos de la población china aumenten.