A la deriva. Así se sienten los contadores públicos autorizados que no saben qué Normas Internacionales de Información Financiera (NIIF) deben aplicar a la hora de llevar la contabilidad de una empresa, pues alegan que "las reglas del juego han cambiado".
Esto se debe, según los contadores, a que recientemente la Dirección General de Ingresos ordenó mediante resolución la preparación de las declaraciones de renta con base en las NIIF.
La norma contempla que las empresas que facturen anualmente $1 millón deben aplicarla en el 2007, las que lleguen de $501, 000 a $1 millón en el 2008 y las de $251, 000 a $500, 000 en el 2009. Gustavo Gordón, del Movimiento de Contadores Públicos Independientes, cuestionó que aún no existe un documento uniforme que haya sido publicado en Gaceta Oficial. Más en C2