La negociación entre los sindicatos y la dirección del grupo automovilístico Fiat para resolver el conflicto laboral de la factoría de Melfi (sur de Italia) quedó ayer bloqueada porque, según una de las centrales sindicales, "no se dan las condiciones necesarias".
Las recién iniciadas conversaciones fueron suspendidas después de que el Cisl, uno de los principales sindicatos italianos, denunciara el "clima intolerable" que se vive en la factoría.
Los responsables del Cisl denunciaron que ayer una de sus delegadas fue "agredida, insultada y amenazada" por parte de varios desconocidos en los alrededores de la planta de Melfi, un suceso que, sin embargo, fue negado por la policía que vigila la zona.
En cualquier caso, la situación "impide que se den las condiciones adecuadas para una negociación", afirmó el secretario Cisl, Giorgio Santini.
"Es necesario que los delegados sindicales puedan cumplir su papel sin que sean amenazados ni intimidados", insistió Santini.
Aunque la dirección de Fiat aceptó aplazar las negociaciones de forma indeterminada, la situación creó divisiones entre las centrales y el Fiom, la rama sectorial del Cgil -el sindicato con mayor número de afiliados en Italia-, se mostró en contra de la decisión e instó a reanudar las conversaciones "lo antes posible".
Sindicatos y patronal habían acordado el jueves sentarse a la mesa de negociaciones después de que los trabajadores aceptaran levantar el bloqueo de la factoría de Melfi, paralizada desde hacía once días.