El Gobierno de Bolivia suspendió de forma temporal la orden para que la estatal YPFB asuma el monopolio de la comercialización de petróleo y sus derivados, para facilitar el diálogo con la brasileña Petrobras, que se oponía a tal medida.
El anuncio fue realizado por el vicepresidente boliviano, Alvaro García Linera, en una rueda de prensa en La Paz, tras conocerse la preocupación del mandatario brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, y de los ejecutivos de la compañía afectada.
"Estamos dejando en suspenso temporalmente una resolución ministerial como una señal para avanzar en el diálogo" con Petrobras, indicó García Linera, en ejercicio de la Presidencia de su país debido a la ausencia del país del presidente Evo Morales.
El martes pasado, el Ministerio de Hidrocarburos autorizó a Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) tomar el control absoluto de la comercialización de crudo y sus derivados.
El FMI ha constatado con preocupación que el gasto público en América Latina ha aumentado en entre un 7 y un 9% en el último año. Singh entendió que "es normal que repunte" después de haberse comprimido durante la crisis de 2002.
Sin embargo, lo que le inquieta al organismo es el uso específico del dinero. "Estos aumentos deberían orientarse hacia áreas que aumenten el crecimiento y reduzcan la pobreza, y no en salarios (del funcionariado) y gastos corrientes", dijo Singh.
El funcionario recomendó a Argentina y Venezuela, por ejemplo, que dediquen más fondos al sector energético.
No obstante, las inversiones no deberán ocurrir a costa del pago de préstamos, aclaró.La deuda de la región, tanto externa como interna, ha caído en los últimos dos años hasta aproximadamente el 50 % del Producto Interno Bruto, lo que ha reducido, aunque no eliminado, la vulnerabilidad de los países frente a un aumento de las tasas de interés a nivel mundial, explicó Singh.
Este año las obligaciones externas de América Latina ascienden al 16% del PIB y el próximo año caerán un punto porcentual, de acuerdo con Caroline Atkinson, la "número dos" del departamento para América Latina del FMI.
El esfuerzo por reducir la deuda es una de las razones por las cuales el FMI cree que los líderes de la región administran mejor la economía que en momentos anteriores de expansión económica.
En el pasado, políticos latinoamericanos no resistieron la tentación de imprimir más billetes para gastar más en la época electoral, lo que generaba alzas de precios.