La carencia de un verdadero sistema de libre oferta y demanda ha generado que el gasto solo en alimentos acapare hasta más del 80% del salario mínimo de los panameños, ya que ocasiona el aumento desmedido de productos como la carne, según economistas, consumidores y productores.
La reacción de los especialistas se da, luego de que los ganaderos justificaran el alza de la libra de la carne a $4.10, cifra que pudiera ir en ascenso a corto plazo hasta llegar a $4.50, situación que, aducen, es impulsada por el Control de Precios.
Este precio es estipulado por los comerciantes, quienes señalan que los productores han incrementado el precio y estos a su vez aseguran que el Control de Precios es lo que ha encarecido el producto.
El presidente del Colegio de Economistas, Olmedo Estrada, asegura que es necesario un verdadero sistema de libre oferta y demanda, y que el Gobierno realmente se convierta en un facilitador para que se dé una libre competencia.
“El acaparamiento (control del producto de forma que el consumidor lo compre al precio que sea) y el alza injustificada de los precios de los productos, son distorsiones que el Estado debe eliminar y no habría necesidad de regular los precios, porque el mismo mercado haría los ajustes necesarios, destacó Estrada.
Agregó que además del efecto negativo que está teniendo el Control de Precios en el costo de la carne, los productores están especulando con el precio.
Álvaro Caballero, comerciante, denunció que en menos de tres meses la carne ha aumentado de precio significativamente. “A nosotros se nos reguló la carne, pero al ganadero y al matarife no se le ha regulado nada”, dijo. Es duro para una persona que cada cinco días se les cambien los precios, agregó.
“Hace dos meses atrás tú comprabas una res y te valía $700 y ha subido hace dos meses como $200 de más”, reveló Caballero.
Agregó que un carro de ganado ahora mismo vale $3,800 más que hace dos meses atrás, con 20 novillos. “Subir más de 3 mil o 4 mil dólares en dos meses no es correcto”, enfatizó.
Pero, según los productores, la ganadería en el país se ha convertido en una actividad que no es rentable.
Martínez, expresidente de la Asociación Nacional de Ganaderos (Anagan), detalló que los productores no están viviendo la mejor situación, principalmente por la regulación del precio de 30% de la carne, lo que ha venido a golpear al sector.
“Buscamos una solución y la regulación de la carne en cinco cortes es la que ha afectado directamente a los consumidores”. Esta situación nos ha obligado a aumentarle el precio a los otros cortes de carne para poder recuperar el dinero, acotó.
El productor señala que los consumidores deben entender y añade que en el año 1990 el salario mínimo era de $200 y el costo de la comida ascendía a $160, es decir el 80% de lo devengado, mientras que hoy lo que se invierte en comida representa el 60% , quedándole al panameño un 40%.
Esta aseveración está muy lejos de la realidad para la presidenta de la Asociación de Consumo Ético, Yakarta Ríos, quien sostiene que según los estudios de la organización, el panameño hoy en día gasta hasta más del 80% del salario mínimo en alimentos.
La representante de los consumidores informó que actualmente, con la escalada de precios en alimentos y encarecimiento del transporte, el panameño requiere ganar como mínimo $1,450 para cubrir dignamente sus necesidades.
Para el año 2002 el panameño devengaba como salario mínimo $250 mensuales, lo que representaba lo mínimo para hacer frente a sus necesidades básicas, luego en 2012 requería ya $1,291 dólares mensuales.
A juicio de Ríos, es injusto que los productores señalen que los consumidores deben entender y asumir el costo; considera que ellos deben exigir al Gobierno que les responda por el Control de Precios.
Estrada concuerda con Ríos en que el panameño hoy requiere invertir en comida más del 60% del salario mínimo.
$8,464 millones se han destinado a los ganaderos durante el año 2015
Los ganaderos han señalado que buscan la rentabilidad de la actividad y que la carne en Panamá es la más barata de la región, por lo que les resulta más viable la exportación.
Frente a esta postura, la presidenta de la Asociación de Consumo Ético recordó que el sector ganadero se beneficia con el Fondo de Compensación de Intereses (Feci), un incentivo que consiste en la deducción del 1% sobre todos los préstamos que superen los $5,000 concedidos por bancos y financieras.
Este fondo se desarrolla en beneficio del sector agropecuario, a través de un descuento en la tasa de interés pactada en sus préstamos con el banco o entidad financiera prestamista.
En el primer cuatrimestre de 2015 el sector ganadero se benefició con $8,464 millones, según la Superintendencia de Bancos de Panamá (SBP).
Ríos asegura que por esta razón los productores deben velar por abastecer el mercado nacional con precios asequibles.