Una vez más, el Gobierno extenderá el decreto ejecutivo que establece el control de precios de 22 productos en el país, anunció ayer el presidente de la República, Juan Carlos Varela.
La decisión de Varela es anunciada un día después de que la Cámara de Comercio de Panamá le pidiera públicamente que suspenda esta medida.

Sobre este llamado, Varela enfatizó que a él lo escogió el pueblo y no un sector de la economía. "Nuestra decisión es mantener el Control de Precios, porque sentimos que ha evitado la especulación que se estaba dando con los precios de los alimentos, que estaba afectando a la población".
Los empresarios manifestaron el fin de semana que la medida gubernamental en un inicio prometía que no afectaría al consumidor ni al productor; no obstante, está impactando a todos los sectores, especialmente al agropecuario.
La preocupación de los empresarios se da en torno a que este sector ha perdido el estímulo para invertir y producir, generando escasez en productos de consumo como el ñame, yuca, lentejas y tomate.
Solicitaron al mandatario la eliminación del Control de Precios, considerando que la inflación ha caído del 4.5% en 2014 a 0.4% entre enero y octubre pasados.
Sin embargo, el presidente aún se encuentra evaluando, junto a su equipo de trabajo, si mantiene los 22 productos que están dentro de la medida o incrementa su número el 2 de enero del próximo año.
Uno de los sectores que coincide con los empresarios y muestra su inconformidad con la medida es el sector agropecuario, que ha mostrado su rechazo en varias ocasiones.
Según Augusto Jiménez, presidente de la Asociación de la Comunidad de Productores de Tierras Altas (ACPTA), esta medida no ha bajado el costo de la vida sino que ha hecho que los comerciantes se las ingenien para subirle el precio a otros artículos y así poder recuperar lo que perdían con la medida.
El también productor de cebolla explicó que en el caso del tomate nacional perita que, según el control de precios está a un precio de $1.08 la libra, hay temporadas en el año donde se podría vender a 50 o 60 centavos, debido a su abundancia, pero los comerciantes prefieren proteger sus intereses y no bajarlo.
Asimismo, el presidente del Sindicato de Industriales de Panamá (SIP), Ricardo Sotelo, indicó que está en contra de cualquier control de precios, "no podemos estar a favor del control como empresa privada, pero se debe tener claro que nosotros nos hemos organizado para acompañar al Gobierno en esta medida", señaló.
Por su parte, Pedro Acosta, presidente de la Unión Nacional de Consumidores y Usuarios de la República de Panamá (Uncurepa), fue claro al señalar que el control de precios está funcionando solo en el producto que está regulado y no en bajar el costo de la canasta básica.
Acosta considera que el problema es que se vendió la idea de que el consumidor se iba a ahorrar 58 dólares en la canasta básica de alimentos, mediante el congelamiento de precios de 22 productos, y eso no es cierto.
Empresarios piden que se fomente la libre competencia en el país
La medida del control de precios entró en vigencia el 7 de julio de 2014 por seis meses, mediante el Decreto N.°165, y desde entonces se ha seguido extendiendo cada seis meses.
Esta medida fue una de las promesas de campaña del presidente, la cual se creó con el objetivo de que el panameño se ahorrara 58 dólares en el costo de la canasta básica alimentaria.
Pero los empresarios insisten en que se deben considerar opciones distintas al control de precios, que incluyan estrategias de promoción de la producción nacional, fortalezcan la libertad económica de los empresarios, fomente la libre competencia en el mercado y aumente el bienestar de los consumidores.