Los controladores aéreos portugueses suspendieron ayer las huelgas intermitentes previstas a partir de este viernes y durante cinco días, que iban a afectar varios centenares de vuelos en cada jornada, muchos de ellos a España y Suramérica.
El sindicato de los trabajadores de NAV, la empresa responsable del control del tráfico aéreo luso, desconvocó la protesta tras llegar a un acuerdo para dialogar sobre sus reclamaciones con las autoridades lusas.
Los controladores portugueses ya realizaron varias jornadas de paros intermitentes en mayo en demanda de reivindicaciones laborales y salariales, que afectaron a miles de vuelos y obligaron a cerrar en varias ocasiones el espacio aéreo luso a la navegación comercial. El sindicato del sector acusa al Gobierno de aplicar excesivos recortes de fondos a NAV.