El peso argentino cayó al nivel más bajo en tres meses en un mercado no regulado que el Gobierno trata de eliminar conforme crece el temor a que las autoridades no logren controlar la inflación.
La llamada tasa “blue chip”, que fijan las diferencias de precio entre los valores argentinos en los mercados locales y globales cayó 4.5%, a 4 millones 845 mil 8 pesos por dólar en las últimas seis semanas y tocó los 4 millones 915 mil 3 el 27 de febrero, el nivel más débil desde el 1 de noviembre.
La mayor parte de los inversores usa el mercado “blue chip” para comprar y vender activos argentinos.
Los bonos en pesos de referencia con vencimiento en 2033 retornaron 1% en términos de dólar sobre la base de la paridad cambiaria paralela, en comparación con 5.1% de valores brasileños similares.
La falta de acción de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner en lo relativo a combatir la inflación, que se estima es de más de 20%, la más rápida del mundo después de la de Venezuela, debilita la confianza en el peso, dijo Flavia Cattan-Naslausky, una estratega cambiaria de RBS Securities Inc.
Las medidas de Fernández, que comprenden la obligación de las compañías de repatriar los ingresos por exportaciones, restringir la compra de moneda extranjera y hacer de la operación en el mercado no regulado un delito, están fracasando, dijo.
“Esos controles de capital son ineficientes”.