El Congreso argentino aprobó ayer una largamente esperada ley que limita el gasto del Estado a fin de eliminar el déficit fiscal y los temores de que el país incumpla con el servicio de su agigantada deuda. "Queda aprobado, se convierte en ley, pasa al Poder Ejecutivo" dijo el senador por la gobernante Alianza, tras un debate que se inició en la tarde del domingo, se extendió por más de ocho horas hasta la madrugada de ayer.
La aprobación de la norma provocó una reacción eufórica inicial en los mercados donde se negocian activos argentinos, aunque luego fue perdiendo fuerza.
La nueva ley dispone la eliminación del déficit fiscal, y obliga al Estado a no gastar más de lo que recauda en impuestos, lo que impone polémicos recortes salariales para funcionarios públicos y en las pensiones públicas y ha motivado protestas de sindicatos y partidos de oposición. La iniciativa busca mandar una señal a los atemorizados inversores sobre que el gobierno contará con los recursos necesarios para afrontar sus deudas.