El presidente de Ecuador, Rafael Correa, propuso elevar los impuestos a la banca para subir las ayudas a los pobres, así como aumentar el acceso del Estado a los datos sobre operaciones financieras y patrimonio de los ciudadanos, en un proyecto de ley divulgado ayer.
La Asamblea Nacional (Parlamento), donde el movimiento oficialista Alianza País tiene el mayor bloque de escaños, comenzó ayer el análisis de la propuesta, que ha provocado el rechazo de las principales asociaciones empresariales de Ecuador.
El director ejecutivo de la Asociación de Bancos Privados de Ecuador, César Robalino, la calificó como una "cuasi confiscación" de los beneficios de la banca. Con los nuevos tributos, el mandatario busca financiar la elevación del llamado "bono de desarrollo humano", dirigido a personas pobres, de 35 a 50 dólares al mes desde el próximo 1 de enero.
La propuesta de esa subida la presentó originalmente Guillermo Lasso, un exbanquero, candidato a la presidencia, pero él dijo que la financiaría con los fondos que el Estado destina a publicidad.