La violencia, la corrupción y políticas públicas inciertas perjudican a las empresas en América Latina y frenan el desarrollo económico de la región, aseguró el informe del Banco Mundial (BM) titulado "Un mejor clima de inversiones para cada uno", publicado ayer.
"Los asaltos, el fraude y otros crímenes contra la propiedad y la persona dañan el clima de inversiones", aseguró el BM, tras consultar a más de 30,000 empresas de 53 países en desarrollo, entre ellas 4,700 de Bolivia, Brasil, Ecuador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y Perú.
"El crimen desenfrenado no invita a las sociedades a invertir e incrementa los costos del negocio, mediante las pérdidas directas de productos, o el costo de las precauciones como la contratación de guardias de seguridad, la instalación de vallas o sistemas de alarmas", agregó la institución.
"En casos extremos, las empresas extranjeras se van a negar a invertir y las nacionales van a salir del país para radicarse en un sitio más pacífico", advirtió.
Según los autores del informe, "más del 50% de las empresas consultadas en América Latina consideran que el crimen constituye un serio obstáculo para el manejo del negocio", o sea "dos veces más que en cualquier otra región (del mundo) y cuatro veces más que en Europa del Este y Asia Central".
Los empresarios guatemaltecos fueron los que se declararon más preocupados por la inseguridad, alcanzando "un porcentaje extraordinario del 80%", según el BM, una opinión compartida por el 69% de los hondureños, el 52.2% de los brasileños, el 51.6% de los peruanos, el 39.2% de los nicaragüenses y el 27.8% de los ecuatorianos. Para hacer frente al problema, el informe del BM recomendó a las autoridades una mayor aplicación de la ley, una mayor disuasión y programas de prevención más eficientes", dando el ejemplo de Colombia.