Brasil recogerá este año una cosecha de granos de 133,3 millones de toneladas, inferior en un 8,7% a la de 2008 (146 millones de toneladas), según la previsión divulgada ayer por el estatal Instituto Brasileño de Geografía y Estadísticas (IBGE).
La nueva proyección, basada en los datos recolectados en el campo, en junio pasado, es un 1,2% menor que la calculada en mayo (135 millones de toneladas) debido a la caída de la producción de maíz por factores climáticos adversos.
Pese a que será muy inferior a la de 2008, cuando la producción fue récord, la cosecha brasileña de cereales, leguminosas y oleaginosas de este año será la segunda mayor en la historia del país y confirmará a Brasil como uno de los mayores graneros mundiales.
Según el IBGE, la previsión para este año tuvo que ser reducida debido a las "pérdidas registradas con la recolección de la segunda zafra de maíz en el estado de Paraná y a revaluaciones en los cálculos para la producción de arroz, frijol y soja".