Costa Rica firmó ayer la Declaración de la Ocde sobre Inversión Internacional y Empresas Multinacionales y se convirtió así en el país número 45 que se adhirió a ella, según informó la organización internacional en un comunicado.
Este instrumento está destinado a ayudar a los países a atraer más y mejor inversión extranjera y promover una conducta empresarial responsable, señaló la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (Ocde).
Según el examen de la Ocde de las políticas de inversión de Costa Rica publicado ayer, las entradas de inversión extranjera directa (IED) en el país “han aumentado a un ritmo impresionante” y han registrado un crecimiento medio anual del 13% en la última década.
El comunicado pone de relieve, igualmente, que las actividades manufactureras suponen una parte considerable de este crecimiento, mientras que en el sector de servicios, la proporción de entradas de IED aumentó igualmente en los últimos años gracias a “la apertura del mercado de las telecomunicaciones”, que pasó del 8% del total de flujos entrantes en 2002 al 40% en 2012.
El Índice de Restricción Regulatoria a la IED elaborado por la Ocde revela, además, que el régimen jurídico para los inversores extranjeros en Costa Rica “es más abierto que el de la media” de los 57 países miembros y no miembros de la Ocde examinados.
En la ceremonia de firma efectuada en París, el secretario general de la Ocde, Ángel Gurría, consideró que Costa Rica entra así “en una nueva e importante etapa que intensificará su integración internacional y redundará en crecimiento y desarrollo.
Gurría celebró, asimismo, que la capacidad del país para atraer inversión extranjera haya contribuido ya “a transformar su economía y a hacerla más diversificada y basada en el conocimiento”.
Entre las recomendaciones para abordar los principales desafíos que afronta Costa Rica, la organización sugiere que haga “un mejor uso de las asociaciones público-privadas (APP) en los sectores del transporte y la electricidad”, entre otros aspectos.