La capacidad de ahorro de los panameños disminuye, mientras que aumenta su deuda por la desaceleración económica y los altos precios de la canasta básica, según indicaron los expertos.
Cifras de la Superintendencia de Bancos de Panamá (SBP) demuestran que en el 2007, la tasa de crecimiento anual de los ahorros locales ascendía a 25.2%, mientras que a finales del año pasado era de un 6.2%.
El crecimiento de esa tasa ha resultado ser el más bajo en los últimos 10 años, al caer 19 puntos porcentuales.
El economista Raúl Bethancourt sostiene que el comportamiento es parte de la desaceleración económica por la que atraviesa el país.
Además, considera que el aumento en el transporte, productos de la canasta básica, gasto en tarjetas de crédito, electricidad y el alza en el gasto escolar han ido mermando la capacidad de ahorro de los panameños.
Esto refleja que mientras disminuyen los ahorros, aumentan la deuda en tarjetas de crédito, que han venido desarrollando un crecimiento de 239.9% en los últimos 10 años, pasando de 498 millones de dólares en el 2006 a 1,693 millones de dólares a finales del 2015.
En tanto, la suma de los ahorros locales alcanzó $547 millones en el 2015, cantidad que es inferior a los $888 millones que totalizó en el 2014.
Bethancourt asegura que esto se da como resultado de la política agresiva que tienen los bancos para ofertar tarjetas de crédito a personas que la terminan aceptando por sus necesidades, pero sin tener una cultura adecuada de cómo utilizarla.
Ante esto, Pedro Acosta, presidente de la Unión Nacional de Consumidores y Usuarios, destaca que hace falta más educación sobre el ahorro, ya que los consumidores se endeudan más allá de su capacidad de crédito.
"Se necesita entender la importancia del ahorro, pero para ello se requiere de una mayor conciencia y responsabilidad de todas las partes", sostuvo Acosta.
El dirigente de los consumidores coincide con la opinión de Bethancourt, al señalar que, en estos tiempos, los panameños tienen menos probabilidades de ahorrar debido al alza de los alimentos y de otros gastos en el hogar.
Sin embargo, enfatizó en que la publicidad constante a la que están expuestas las personas también induce a gastar más sin pensar en las repercusiones futuras.
La deuda de los panameños no solo se refleja en las tarjetas de crédito, también se le agregan los préstamos de autos y personales, aumentando así la deuda total unos 1,114 millones de dólares en el año 2015, con respecto al 2014.
De acuerdo con un informe del Banco de Desarrollo de América Latina (CAF), en Panamá ahorran solo cuatro de cada diez personas que tiene una cuenta bancaria.
El organismo agrega que solo dos de cada cinco latinoamericanos ahorran y la mayoría lo hace en circuitos informales.
Por su parte, el presidente del Consejo Nacional de Ejecutivos de Empresas (Conep), Julio De La Lastra no comparte la opinión de Acosta.
De La Lastra cree que al incrementarse el consumo en la población, una mayor cantidad de negocios se ven beneficiados a nivel nacional.
"Cuando las personas gastan más en los supermercados, restaurantes, tiendas, boutiques, no quiere decir que es malo porque el panameño se tiene que arropar hasta donde la manta le alcance", dijo el empresario.
Consideró también que "tener una sociedad donde no haya consumo no es lo ideal en el modelo económico", aunque lamentó que se esté bajando el porcentaje de los ahorros.
La SBP afirmó a Panamá América que lo ideal es que el ahorro se vuelva parte de la vida cotidiana.
Por ejemplo, pueden ahorrar al hacer compras, al pagar las cuentas al día para evitar recargos, en algunos de los casos, detalla la entidad, que cuenta hace cuatro años con el Programa de Educación Financiera.