El Gobierno francés decidió ayer aumentar la presión fiscal sobre los grandes salarios de ese país con la creación de un nuevo impuesto del 3% sobre aquellos que perciban más de 500,000 euros anuales.
"Se trata de una imposición excepcional cuya duración fijamos hasta que se alcance el objetivo del 3% de déficit. Cuando lleguemos a ese objetivo (programado para 2013), la medida será suprimida", informó el primer ministro francés, Franois Fillon.
La iniciativa se produce un día después de que dieciséis de las mayores fortunas francesas pidieran que se les imponga un impuesto especial para contribuir a salir de la crisis.