El Servicio Secreto del Departamento de Justicia de los Estados Unidos, presentó ??" el 5 de agosto-- en Boston, Massachusetts, varias acusaciones ("indictments") contra una banda internacional de 11 "hackers" o individuos expertos en informática que robaron, y luego vendieron parte de, aproximadamente 45 millones de números de tarjetas de crédito y de débito.
El caso, considerado como el más grande y perjudicial robo cibernético descubierto en el mundo, involucra a tres estadounidenses, una persona de Estonia, tres de Ucrania, dos de China y uno de Bielorrusia. Ninguno mayor de 27 años de edad.
El gigantesco robo de identidades y números de tarjetas lo logró la banda tras penetrar ("hackear") las redes inalámbricas de Internet ??"wifi-- de grandes almacenes detallistas. Una vez dentro de las redes ??"dice el reporte oficial del Departamento de Justicia??" los delincuentes instalaron programas "sniffers" o "succionadores" que capturaban los números de las tarjetas, lo mismo que las palabras clave ("passwords") y demás información de las cuentas, conforme transitaban por las redes de procesamiento de crédito y débito de los comercios detallistas.
A la fecha se ha denunciado, como consecuencia de la acción delictiva, el robo de $130 millones en bancos y en tiendas. Los acusados habrían escondido y "lavado" el producto de su delito mediante el uso de depósitos anónimos vía Internet, tanto en Estados Unidos como en Europa Oriental.
Casi simultáneamente fue descubierta otra acción delictiva o "fraude de una nueva cuenta", para lo cual se requiere robar la identidad o información personal. En este caso la banda, tras robar los datos, abrió cuentas de crédito y de otros tipos a nombre de sus víctimas, a quienes se les propagó el gasto en cuentas que en realidad no habían creado y por adquisición de bienes y servicios que ni siquiera llegaron a ver o a disfrutar.
No hay secretos.
- Todo lo anterior se produce por cuanto ??" a criterio de expertos de las más grandes compañías proveedoras de Cable e Internet en el mundo-- cualquier cosa que se haga en Internet debe ser considerado público. No solo porque esas mismas compañías están en capacidad de seguir tus pasos y hábitos de conducta en la Web, con lo que nos llegan a conocer perfectamente como consumidores de bienes y servicios, sino que, como lo hemos visto, para los "hackers" y "phishers" es relativamente fácil robarse nuestras identidades y números de cualquier tipo de tarjeta.
Por eso el mismo Congreso de los Estados Unidos y parlamentos de varios países europeos ??"como se ha informado recientemente??"han comenzado a ocuparse de estas capturas y colecciones de información. La semana anterior, 33 compañías estadounidenses de Cable e Internet recibieron la "solicitud", desde el Capitolio en Washington, para que provean detalles acerca de sus estándares de privacidad y seguridad.
Y es que toda entidad financiera, comercio detallista y quienes poseen cuentas bancarias y tarjetas de crédito o débito, enfrentan a diario una multimillonaria guerra contra bandas internacionales que saquean sus arcas y les roban al adquirir deudas en su nombre. Las batallas de esa sostenida hostilidad, aunque registradas globalmente, se centran en un pequeñísimo ámbito: la palabra clave de acceso ("password") o "log-on" usados en las computadoras y sitios de Internet.
Esas palabrejas o combinación de caracteres -- letras y/o números o signos ??", que muchos se esfuerzan en escoger y otros apenas logramos lo fácil, son la esencia del mayor reto empresarial y tecnológico para la comunicación por la Web. El desafío consiste en crear la seguridad y sistemas de protección ante el peligro de su robo, que crece en cada truco que inventan y aplican los "phishers" con el propósito de atrapar la información requerida para cometer sus estafas y saqueos.
Procurando seguridad.
- Por todo lo anterior, hace exactamente dos meses ??" el 24 de junio??"un grupo de prominentes nombres en la comunidad de alta tecnología anunció la formación de una fundación sin fines de lucro, The Information Card Foundation. (www.informationcard.net.)
El grupo, entre el cual están Equifax, Google, Microsoft, Novell, Oracle y Pay Pal, ha creado un sistema que permite a los consumidores manejar la información en tarjetas de información múltiples, con diferentes niveles de detalle y fácilmente seleccionar la que deseen para cualquier interacción.
El mecanismo consiste en hacer "click in" o registrarse con la tarjeta en lugar de "loggear" o ingresar a los sitios de Internet con nombres de usuario y "passwords"o palabras clave.
Antes que estas tarjetas, nació la "Open Id" o "identidad abierta" (http: //openid.net/), consistente en un solo "password" o palabra clave y "log-on" que se usa en todos los sitios Web que la acepten. Ha llegado a tener varios millones de usuarios.
Pero la semana anterior la Open Id anunció que se había producido un rompimiento en la seguridad de su sistema.
De modo que ahora ¡estamos como al principio!
Los expertos sugieren abandonar el actual método de que seamos nosotros los usuarios quienes creemos los "passwords" o palabras clave y pasar a otro en el cual el ser humano no participe. Es decir, se recomienda una forma de crear de "log-ons" que descansen en la criptografía mecánica, no en un procedimiento mnemónico humano (perteneciente o relativo a la memoria).
Pero para acabar de fastidiarnos, un equipo de investigadores de la Universidad de Princeton anunció hace cinco días que la mayoría de los computadores modernos retienen sus contenidos durante varios segundos después de que son desconectados, aún a temperatura ambiente y si son removidos de un servidor principal. Por lo tanto, su contenido persiste por tiempo suficiente para ser "robado" o adquirido delictivamente.
Los científicos demostraron que su descubrimiento limita o reduce la posibilidad de protección que un sistema operativo otorga a un material guardado criptográficamente.