La venta de certificados o bonos de emisiones de Dióxido de Carbono (CO2) se ha convertido en un negocio atrayente para las empresas en Panamá, ya que cada tonelada que dejen de producir de este compuesto tiene un precio de entre 6 y 21 dólares.
En Panamá existen 125 promotores con proyectos para la venta de certificados de emisiones de CO2 que califican para este negocio y participan en tan especial mercado mundial.
Los compradores son países desarrollados, grandes potencias que con el avance de sus economías provocan “enormes chimeneas”, una gran contaminación y enormes cantidades de CO2, que influyen negativamente en el cambio climático.
Estos países realizan la compras en América Latina, donde se encuentran las naciones menos contaminantes, ya que para cumplir con el Protocolo de Kyoto necesitan obtener estos bonos para cumplir con la reducción de emisiones de gases.
Empresas como Coca-Cola, AES Panamá, Fortuna, Cerro Patacón, empresas de energía eólica, de biocombustibles e hidroeléctricas, son algunas de las que participan con proyectos para este negocio en Panamá.
Países como Alemania, España, Canadá, Italia y Holanda tienen convenios con Panamá para realizar este tipo de negocios.
“El boom de mercado del carbono se viene dando desde el 2001 y Panamá desde ese año ha estado incursionado”, señaló Darisbeth Martínez, de la Unidad de Cambio Climático y Certificación de la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM).
Explicó que por cada venta que una empresa realice, debe destinar un porcentaje para mejorar las condiciones de vida y ambientales de las comunidades donde desarrollan sus proyectos.
Para Jaime Mitchell, asesor legal de la ANAM, Panamá debe aprovechar este comercio, además de seguir la creación de cuerpos legales apoyados por la empresas y el Gobierno, que protejan el ambiente.
Actualmente, si bien Australia es el continente que más contribuye a la producción de gases invernadero, Estados Unidos es el país que más produce al año y el único que queda sin firmar el tratado de Kyoto para la reducción de éstos.
El mercado del carbono se duplicó hasta llegar a un volumen de $126.000 millones, pero el valor de las transacciones con las que se financian proyectos destinados a reducir emisiones cayó el 12% y se ubicó en $6.500 millones en 2008, según el Banco Mundial. Las dificultades para obtener financiamiento para proyectos durante la crisis financiera han provocado estás bajas, afirma.