El sector inmobiliario jordano ha experimentado un enorme auge en los últimos meses, animado por las inversiones hechas por ciudadanos extranjeros, en su mayoría iraquíes que buscan un futuro mejor ajeno a la violencia.
Las cifras de los primeros 9 meses de este año muestran que el mayor porcentaje de propiedades es adquirido por ciudadanos de Irak, sirios y palestinos.