Las fuertes lluvias caídas en los últimos días en Nicaragua permitirán que las plantas de generación de energía hidroeléctrica en el lago de Apanás, al norte, trabajen sin parar en lo que resta de año, informaron las autoridades.
El presidente ejecutivo de la estatal Empresa Nicaragüense de Electricidad (Enel), Ernesto Martínez, dijo que el nivel del lago de Apanás ha crecido unos 82 centímetros por las lluvias caídas en los últimos días.
El presidente ejecutivo de la estatal Empresa Nacional de Transmisión Eléctrica (Enatrel), Salvador Mansell, detalló, por su lado, que el acumulado de precipitaciones abonó unos 18 millones de metros cúbicos durante tres días de lluvia.