Las empresas manufactureras mexicanas elevaron su productividad en los últimos siete años en un 45 por ciento, ritmo superior a las de Estados Unidos y Japón, según datos oficiales del Instituto Nacional de Estadística (INEGI).
El aumento de la productividad se debió principalmente a las fuertes inversiones en tecnología y en la capacitación de la mano de obra a raíz de la apertura comercial con el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLC).
Según los datos oficiales, el acuerdo comercial atrajo el aumento de la inversión en el sector manufacturero, principalmente en nuevas tecnologías dirigidas a impulsar una mayor competitividad.
Los expertos consideran que los avances tecnológicos incorporados a las industrias, principalmente automotriz y electrónica, así como el aumento en las horas de trabajo, ya que cerca 9 millones de personas trabajan más de 48 horas a la semana, han ayudado ha incrementar la productividad laboral en el país.
Sin embargo, la productividad de los trabajadores mexicanos no se reflejó en su ingreso, debido a que, según el INEGI, el salario en el país ha crecido cada año un 0,7 por ciento, mientras que en Estados Unidos aumentó un 2,9 por ciento.
Los salarios que perciben los obreros mexicanos los ubican como los peores pagados de los países de la región.