La productividad de los trabajadores de Estados Unidos aumentó en el tercer trimestre a un ritmo anual del 6,3%, el más alto en cuatro años, informó ayer el Departamento de Trabajo.
Este crecimiento se situó por encima del 5,9% que habían previsto los analistas.
Un mes atrás, en su cálculo preliminar, el gobierno había indicado que el ritmo de incremento de la productividad entre julio y septiembre había sido del 4,9% anual.
Gracias al aumento de la productividad, el costo de la unidad laboral, una medida clave de las presiones inflacionarias que proceden de los salarios, bajó un 2% comparado con el tercer trimestre de 2006.
Los datos ajustados muestran que las presiones de inflación procedentes del mercado laboral son menos intensas que lo calculado inicialmente, y esto da a la Reserva Federal más argumentos para una reducción adicional de las tasas de interés sin temores de que la inflación se acelere.