El temor de las leyes contra el bioterrorismo que pondrá en vigor Estados Unidos, así como la aplicación de normas sobre el uso de buenas prácticas agrícolas de la Comunidad Europea, fue mostrado también por las autoridades regentes del sector agropecuario en Panamá.
Al menos, esta fue la percepción que dejó el director general del Instituto de Mercadeo Agropecuario (IMA) Hatuey Castro. "No podemos hacer nada para evitar que se implementen estas leyes, pero lo que sí podemos realizar es que los países que conforman el Organismo Internacional y Regional de Sanidad Agropecuaria (OIRSA), del cual Panamá forma parte, se agrupen y establezcan oficinas en los principales puertos de EU y Europa, donde se desembarcan los principales productos exportados panameños", afirmó.
A juicio de Castro, la aplicación de una ley compleja como esta en Estados Unidos producirá de parte de la Food and Drug Administration (FDA), interpretaciones que podrían ser erradas.
El director general del IMA añadió a El Panamá América que esta ley contra el bioterrorismo se presta para que algunos grupos económicos de Estados Unidos puedan presionar para sacar del mercado a algunos exportadores.
Pero manifestó que si OIRSA (organismo que agrupa a ocho países), establece oficinas con carácter diplomático en puertos norteamericanos y europeos, se podrá representar a los agroexportadores cuando se presente cualquier inconveniente.
Estimó que tal vez los grandes exportadores no van a tener problemas, pero su mayor preocupación es que los pequeños y mediados productores ya no contarán con los recursos económicos para cubrir los costos cuando se presenten problemas en las aduanas.
La mayor parte de los inconvenientes que se presenten de acuerdo con la reglamentación, deberán resolverse prácticamente en Estados Unidos y Europa dentro de un período "muy corto" que promedian las 48 horas.
Si dentro de este período no se apela a la decisión de estos países, entonces se pierde el producto, y de presentarse se entrará a un proceso en el que los productores deben estar representados.
En este sentido, Castro admitió que los pequeños o medianos productores y exportadores no tendrán tiempo ni recursos para este tipo de trámites.
Recomendó al Grupo de Agroexportadores No Tradicionales de Panamá (GANTRAP) que proponga que en la próxima reunión del OIRSA se plantee la posibilidad de abrir oficinas en los principales puertos.
En Estados Unidos los productos perecederos de origen agropecuarios procedentes de Panamá llegan a puertos de Miami y Nueva York, mientras que en Europa los más importantes puertos de distribución son: Alemania, España y Holanda.
Las normas de la Comunidad Europea entrarán en vigencia a partir de enero del 2004 y la ley contra el bioterrorismo de Estados Unidos en diciembre de este año.
Recientemente los productores agropecuarios expresaron su inquietud sobre las nuevas reglas contra el bioeterrorismo que surgió producto de los atentados del 11 del septiembre del 2001.