Los fondos de los clientes privados extranjeros depositados en bancos suizos ascienden a unos 2,15 billones de francos suizos (más de 1,4 billones de euros), según los datos difundidos por la Asociación Suiza de Banqueros.
La organización señaló ayer que no espera que se produzca una fuga de capitales después de que el pasado viernes el ejecutivo helvético anunciara una flexibilización del secreto bancario para algunos casos de clientes extranjeros. La suma anunciada constituye más del doble de la cantidad apuntada anteriormente por el Banco Nacional Suizo (BNS).