El crecimiento estadounidense se desaceleró fuertemente en el cuarto trimestre de 2003, cuando el Producto Interno Bruto (PIB) progresó 4%, sobre todo debido al descenso de los gastos de consumo.
En el tercer trimestre el crecimiento alcanzó la cifra espectacular de 8.2% anualizado. "Está por debajo de las expectativas pero sigue siendo un crecimiento relativamente fuerte", consideró John Lonski, economista jefe de Moody"s Investors Services.
Según Lonski, el ritmo de un buen crecimiento sin inflación sería de 3.2%, y por cuarto trimestre el país está confortablemente por encima de ese nivel.
"Esto indica quizá que la economía pierde un poco de velocidad pero salíamos de un trimestre muy robusto", destacó por su parte Sal Guatieri, del grupo financiero BMO.